Las Navas del Marqués es un pueblo de la provincia de Ávila cuyo término municipal limita con la Comunidad
de Madrid y situado a 1.300 metros de altitud en plena Sierra de Malagón. Económicamente y demográficamente hablando, debe ser uno
de los municipios más importantes de la provincia de Ávila, rondando los 6.000 habitantes. Merece la pena visitar el castillo de Magalia
(en la foto), el convento y el Risco de Santa Ana, como partes más representativas de este pueblo serrano. Sus alrededores son una gozada para la
práctica de la bicicleta de montaña al no existir demasiados vallados y por la cantidad de caminos y pistas forestales existentes.
Al sur y al este del pueblo se extiende un imenso pinar que antiguamente se explotaba para extraer resinas, al oeste y al norte hay un robledar convertido
en dehesa por el ganado, y en el alto situado al norte, donde no llegan ni los pinos ni los robles, el páramo de montaña, de gran belleza,
alcanza la cota de los 1640 metros y en verano se disfruta de lo lindo pedaleando por las pistas de servicio de los molinos de viento, situados en toda
la cuerda de la montaña. Estos alrededores, además del clima, fresco en verano, han hecho de Las Navas un lugar de veraneo desde tiempo
inmemorial. En resumen, ¡una pasada de pueblo! y si no que nos lo pregunten a los que somos de allí.
Las Navas del Marqués
"LOS ESKALADORES" de Las Navas
Yo soy "navero" aunque no naciera en Las Navas. No sólo tengo raíces maternas, sino que he estado vinculado a Las Navas desde que soy pequeño pasando todos los veranos y gran parte de los fines de semana en este, mi pueblo del que me siento orgulloso y no lo oculto. Aquí descubrí hace ya algunos años la bicicleta de montaña cuando el Club Matalacarrera, al que estoy agradecido por lo que he aprendido y por haber hecho que me enganchara a este deporte, todavía organizaba salidas en montaña. Siempre que me escapo a Las Navas salgo con otro grupo de "enganchados" a la bicicleta de montaña con los que me encuentro muy a gusto pedaleando: los "Eskaladores", apodo que hace referencia a lo fuertes que están todos, sobre todo en las subidas. Al principio el grupo de Las Navas siempre salíamos por los alrededores del pueblo (paisajes espectaculares le sobran a esta zona de la sierra) pero, por culpa mía y al menos una vez al año, consigo que nos hagan una visita al Club de Campo. También planificamos, casi todos los meses, una ruta conjunta en algún lugar a mitad de camino entre Madrid y Las Navas.
Victor de Pablo ("Serafín")
Domingo 13 de Mayo de 2012. Subida a Cueva Valiente y Abantos desde Peguerinos con visita a La Naranjera.
Y LLEGÓ LA REVOLUCIÓN... Nadie habría dado un duro por el levantamiento masivo que se produjo el domingo en tierras avileñas contra la autoridad vigente, no obstante, la oposición de mtbclubdecampo encontró su punto de apoyo en los maribikers naveros y movió, en un gesto sin precedentes en la historia del club, el mundo. Nuestro Alcalde, tras un periodo de ausencia, que ha debilitado su liderazgo, vio como su queridísimo track junto con sus variantes eran alterados, su opinión ninguneada y su orgullo, de macho alfa, herido. Algunos intentaron mantener alto el estandarte y terminar lo que se había empezado, sólo tres ciclistas realizaron el recorrido completo de los 25 seres humanos que fueron con algo parecido a una bici a Peguerinos... espera, 26, que viene Miguel Ángel... La jornada comenzó con un paseo en coche, para los madrileños cerca de dos horas de aproximación, un sol mañanero que ya apuntaba en el alba nos calentaba mientras los rezagados apuraban los preparativos bajo la insistente presión de nuestro Alcalde que todavía no se imaginaba la que se le vendría encima. Nos pusimos en marcha, sin haber terminado los consabidos saludos vespertinos se nos vino encima un cuestón que a más de uno le hizo perder las formas, y no por educación, que de eso no vamos faltos, sino que el oxígeno no le llegaba para pedalear, dar los buenos días y preguntar por la familia al mismo tiempo. Lo siguiente que recuerdo, y perdonar mi memoria selectiva, es la rubia de la minifalda... digo... una trepidante bajada que hizo las delicias de unos cuantos y dar con sus huesos en el suelo a otros, y es que ya lo iba diciendo “voy por encima de mis posibilidades voy por...” ¡catapum!!! ¡Haber elegido muerte! Después, nuestro Alcalde, haciendo uso de sus últimas dosis de poder y convicción, nos ponía los pies en la tierra diciendo algo así como “chavales se acabó lo bueno, empieza Cueva Caliente y que bien que nos pilla descansados...”, a partir de aquí me ahorraré el entrecomillado por si algún niño lee la crónica. Dura subida que permitió probar el estado de forma y la capacidad de sufrimiento a los máquinas del grupo, según mis fuentes, Javi Ignacio, José Sánchez y Javi Sánchez ocuparon el podium (pena de titis del tour que no se dignaron a venir a besuquearos...), otros se les hizo corta y bajaron para repetir... (Dani, el próximo día no vengas sin tomar la medicación...) Seguimos la ruta, después de la foto de rigor, para afrontar una zona de bajada técnica que hizo que algunos pusieran un pie... lo justo para bajarse de la bici por el otro lado y hacérsela tranquilamente paseando. La bajada alternaba pequeños tramos de subida para transformarse en subida en toda regla, la pendiente, junto con la orografía del terreno, nos hizo desmontar hasta a el más pintado y jartarnos de empujar la bici en el mejor de los casos... Ya en el Alto de La Naranjera los ciclistas buscaban, entre bocanada y bocanada, su ritmo cardíaco habitual así como a nuestro Alcalde, los improperios que allí se oyeron retumbaban hasta en los oídos más acostumbrados. Nuestro Alcalde en una acertada maniobra política había ido a mirar no sé qué cruz que deberían no sé qué hacer... vamos pase de pecho con la izquierda y bien arrimao. A partir de aquí, descenso a la Fuente de las Negras a por agua, y llegó LA REVOLUCIÓN, yo no sé si el agua tenía bromuro y nos amariconó o si era un brebaje para la memoria y nos hizo vislumbrar la que se podría avecinar si la hora de llegada sobrepasaba los parámetros previstos o si realmente fue un acto de oposición premeditado, lo que si sé es que estaba muy fresquita. En cualquier caso, división sin precedentes, el grueso de la tropa toca retirada y toman las de Villadiego... y hasta aquí puedo leer. El Alcalde pusilánime, Juanjo, Jaime, Adolfo y el que suscribe decidieron seguir la ruta y el que quiera saber que pasó con las cinco suecas que nos encontramos cien metros más adelante que se hubiera venido... aunque con el bromuro de la fuente no sé si hubierais estado a la altura. Colorín colorado esta crónica se ha terminado. By Carlos Terán Lores
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